SHASHA
Me llamo Sasha. Llevo tanto tiempo en la calle que ya no recuerdo bien mi edad, pero soy jovencita, puede que tenga año y medio o menos. No merezco pasar por todo lo que he pasado, nadie lo merece. Con pocos meses me abandonaron. Hasta hace un tiempo vivía y me alimentaba de las sobras que me daban en un restaurante. Allí hice muy buenas migas con una chica, Ana, que un buen día se apiadó de mí y me recogió. En su casa no dejan que me quede, porque tienen ya dos gatos y no quieren más, aunque sé que si por ella fuese, me quedaría. Tuve una nena a la cual quería con locura, pero un día Ana se la llevó y nunca más volví a verla. Lo pasé muy mal, estuve muchos días buscándola por la casa, pero nunca volvió a aparecer. Hace poco le escuché decir que mi chiquitina había muerto... Por si fuera poco, después de enterarme de eso, me puse muy malita y tuvieron que operarme de urgencia, tuve un parto difícil y en la calle no había nadie que me ayudara. Dentro de mí se quedó otro chiquitín que nunca salió y eso me provocó una infección terrible.
Pero afortunadamente eso queda en el pasado y ahora vivo muy feliz en Madrid con mis nuevos amigos y mi nueva familia

