MILO
Milo fue recogido de la perrera cuando era un cachorro. Con cuatro meses, lo castraron y lo desungularon. Ahora, con año y medio, su dueña no lo puede tener porque se ha separado y ha vuelto a casa de su madre, que es alérgica y padece una grave enfermedad.
Milo es un gato tranquilo y muy bueno, apenas maúlla (sólo cuando quiere agua o comida) y se pasa horas tumbado en la cama, o si quiere compañía, en el brazo del sofá. Le cuesta coger confianza, así que es necesario tener paciencia con él, porque al principio se esconde, o se pone nervioso. Luego, cuando ya se suelta, te sigue por la casa, ronronea y hasta se te tumba encima para que le hagas cariños. Se ha acostumbrado a los perros, a veces juega con Uma, la pequeña, pero es un poco bruto. Está educado y no da ningún mal, por eso se merece a alguien que lo quiera mucho.
Se entregará desparasitado, vacunado y esterilizado.
Milo es un gato tranquilo y muy bueno, apenas maúlla (sólo cuando quiere agua o comida) y se pasa horas tumbado en la cama, o si quiere compañía, en el brazo del sofá. Le cuesta coger confianza, así que es necesario tener paciencia con él, porque al principio se esconde, o se pone nervioso. Luego, cuando ya se suelta, te sigue por la casa, ronronea y hasta se te tumba encima para que le hagas cariños. Se ha acostumbrado a los perros, a veces juega con Uma, la pequeña, pero es un poco bruto. Está educado y no da ningún mal, por eso se merece a alguien que lo quiera mucho.
Se entregará desparasitado, vacunado y esterilizado.


