VERA
Vera tiene unos siete meses y fue rescatada en la orilla del Ebro. Ya estaba en las últimas de hambre, frío y sobre todo soledad, pero con ganas de seguir viva.
Es muy buena, ni siquiera maúlla. Está feliz dentro de casa (el aire libre para nada, ni siquiera pisa la terraza). Está acostumbrada a que la toquen todo el tiempo y la tengan encima. No sabía jugar (le estamos enseñando). No toca ni cortinas ni adornos que cuelguen ni sube a las mesas (al sofá al principio no pero ahora ya ha aprendido puesto que la dejamos). Vamos, que no le dejaban hacer nada. Sólo come comida de gatos y siempre en su sitio.
Es muy buena, ni siquiera maúlla. Está feliz dentro de casa (el aire libre para nada, ni siquiera pisa la terraza). Está acostumbrada a que la toquen todo el tiempo y la tengan encima. No sabía jugar (le estamos enseñando). No toca ni cortinas ni adornos que cuelguen ni sube a las mesas (al sofá al principio no pero ahora ya ha aprendido puesto que la dejamos). Vamos, que no le dejaban hacer nada. Sólo come comida de gatos y siempre en su sitio.



