El es tu amigo, tu compañero, tu defensor, tu perro. Tú eres su vida, su amor, su líder. El será tuyo siempre, fiel y sincero, hasta el último latido de su corazón. A él le debes ser merecedor de tal devoción. NO ABANDONES !!!
Luna llevaba mucho tiempo con nosotros pero al fin ha encontrado una familia que la quiera como ella se merece. En seguida se dio cuenta de que iba a ser muy querida en su nueva casa y lo supo agradecer.
Luna, que seas muy feliz en Salamanca, y cuando conozcas a Aitzkoa le tienes que dar las gracias, no lo olvides.



